A veces, atendiendo a los grandes asuntos tratados en los medios de comunicación, tengo la sensación de haber sintonizado una cadena de otra galaxia.
La crisis, el paro, la cuantía de los precios, lo difícil que lo tienen los jóvenes para independizarse, etc. Todos se llevan las manos a la cabeza.
Temas sin duda serios y preocupantes, pero que para una persona con diversidad funcional pueden ser algo cotidiano, que no supone ninguna novedad.
Algo comprensible, desde el momento en que nosotros además de vernos presionados por los asuntos comunes, debemos saldar otro tipo de deudas hacia nuestra misma persona. Me refiero a las emocionales.
Recientemente, viendo el Gran Premio de Abu Dhabi, he visto aumentar mi cuenta de experiencias que me quedan pendientes por realizar, la cual lleva tiempo en números rojos, con un gran retraso.
En mi lista del DEBE figuran partidas como las diferentes opciones surgidas a diario, los múltiples viajes que me seducen (Nueva York, Paris, Cuba, etc.), pruebas deportivas -como no, el GP de Montmelo o de Mónaco-, y ahora he de sumar el Parque temático de Ferrari en Dubai, con la montaña rusa mas rápida del mundo. Mi afición por este tipo de atracciones la descubrí en la Warner de Madrid.
Hasta entonces, siempre había tenido la convicción de que aquella actividad me iba a entusiasmar. Y en efecto, así fue. Para mi significa una excelente oportunidad de sentir de una manera segura la velocidad en estado puro. La caída del carro cayendo al vacío desde más de cien metros de altura, supone un gran valor en mi patrimonio de recuerdos.
En dicho parque, lejos de relegarme, se me otorgaban todo tipo de ventajas para mi propio disfrute, y el de mis acompañantes. Una actitud muy a tener en cuenta por los múltiples agentes a los que les corresponde actuar.
Por lo tanto, si mantengo abierta dicha cuenta es porque sé que se puede llegar a cumplir. La única pieza que falta por encajar, implica afrontar el proceso pertinente para que los servicios sociales terminen de entender las necesidades de muchos ciudadanos, cuya transmisión no es capaz de digerir todo su potencial. Pero sin lugar a dudas, llegarán otros tiempos, al igual que han llegado a nuestros estados vecinos.
No hay más que estudiar el Derecho Comparado para ser consciente de que no hay vuelta atrás. Tarde o temprano -esperemos que sea mas bien temprano, teniendo en cuenta que hablamos de auténticos Derechos Humanos- nuestro sistema comprenderá que es preciso abandonar el modelo medico-rehabilitador con respecto a la Discapacidad y dejar de asociarla con cualquier clase de patología, apartándola de compasión alguna.
Otra cosa bien distinta, es la aportación que la ciencia pueda realizar para mejorar la calidad de vida de los afectados. Para ello, muchas investigaciones se encuentran encaminadas en este sentido, basadas en la experimentación con células madre, Biomedicina, etc. Concretamente, se están dando pasos en adelante con respecto a problemas de invidencia, lesiones medulares, Alzheimer, Parkinson, detener procesos neurodegenerativos, y demás trastornos que se sumarán a los beneficios de los mencionados progresos.
Una visión que a muy largo plazo nos puede llenar de esperanza, pero que no nos debe hacer despegar del suelo. A día de hoy somos como somos y no veo conveniente hipotecarnos en función de lo que algún día hipotéticamente los adelantos nos permitan ser, esperando en casa a que ese momento llegue.
Al contrario, debemos de formar parte de la población activa y erradicar una falta de elasticidad mental, que todavía nos puede abordar tras cualquier esquina.
Para prueba, un anuncio que estos días nos vemos obligados a soportar en televisión. Pertenece a una conocida fundación que presume de fomentar la inserción laboral de personas con riesgo de exclusión social, lo cual me parece muy loable. Lo que si considero discutible es que dicha función se utilice como medio de reclamo publicitario para una entidad bancaria. Hasta aquí, hablo subjetivamente y puede que haya quien mi crítica la encuentre excesiva.
Sin embargo, por más que lo intento, me es imposible razonar el sentido que tiene hacerle decir a un señor trabajador que él es casi perfecto pero no del todo.
¿Perfecto con respecto a quien y bajo que circunstancia concreta?, ¿existe alguien perfecto? Pensaba que este punto lo habíamos superado hace cincuenta años.
En fin, no son más que un cúmulo de trampas en una carrera de obstáculos, en la que no obstante, en el momento que mas peligrosa se pone, puede aparecer un viso en el horizonte de victoria, por la que merece la pena seguir a fondo.
En efecto, porque si a la asistencia personal le sumamos los avances tecnológicos, unos transportes adaptados sostenibles, plena accesibilidad (libre de barreras), y mentes abiertas, desprovistas de tabúes ignorantemente adquiridos, será posible la verdadera integración de todo un colectivo hasta ahora aparcado.
La innovación tecnológica a día de hoy, puede permitir a muchos ejercer de tele trabajadores desde sus casas. Algo que puede suponer una gran ventaja para suplir otros inconvenientes.
No obstante, huelga mencionar que esta opción no puede aportar al individuo la misma riqueza en su desarrollo personal y profesional, que experimentaría si saliera de casa y se relacionara socialmente, día a día.
Para ello, el papel del asistente personal cobra una importancia esencial. A través de esta figura, a cualquier persona dependiente le es posible desempeñar las variadas actividades correspondientes a sus obligaciones, necesidades, gustos, preferencias e inquietudes. Una profesión a la espera de su regularización y del reconocimiento social que merece.
El cambio de chip requerido, no tardará mucho en caer por su propio peso. Ha sido mucho el camino recorrido y nos encontramos en punto de no retorno. La lógica impera.























Me encanta leer tus artículos Diego!
es muy bueno dejar algunas cosas en el DEBE sean grandes o pequeñas, la alegría es doble cuando cambian de signo.
Lo de la montaña rusa, creo que por esta vez no me animo, y lo del ferrari exigiría quitarnos algunos vicios como los cafécitos de la máquina para poder pagarlo, y no queremos eso verdad? :-)