La verdad está ahí fuera, más allá incluso de las pantallas de nuestros ordenadores, en la oscuridad espacial desde donde cientos de satélites sobrevuelan nuestras cabezas. Nos imaginamos cuantas aplicaciones pueden tener y, al menos a mí, se me ocurren utilidades altamente tecnológicas. Pero también las ciencias sociales (¿hay ciencias no sociales? ¡Qué miedo!) y otras disciplinas no científicas pueden sacarle.
Aquí traigo sólo dos ejemplos:
Utilización de observaciones espaciales de la intensidad de la luz global para identificar regiones metropolitanas y cruzar estos datos, por ejemplo, con los de actividad económica, patentes, población, científicos de alto nivel, etc. Un sólo ejemplo: el paper "The rise of the Mega-Region" (Richard Florida y otros).
Utilización de imágenes de satélite para su tratamiento artístico mediante técnicas por ordenador y también manuales. Sobre esto existen muchas referencias, sólo enlazo el dossier que he podido revisar en la revista research.eu, que recoge algunas de las imágenes de la exposición "The Earth as a work of art". En formato vídeo también:






















@Enrique: sobre ese estudio, me temo que tiene más valor por la metodología (utilización de tecnología móvil)que por sus resultados. ¡Claro que somos predecibles los humanos y que nos movemos en un campo de acción muy reducido la mayoría del tiempo! A este paso, a estas alturas le vamos a llamar innovación al sedentarismo, que se inventó, creo, hace algún tiempo, ¿no?
En fin, más allá de esta broma, puedes ver un comentario en Rizomatica sobre el asunto:
http://www.rizomatica.net/han-transcurridos-miles-de-anos-y-seguimos-sie...
@Enrique, Andrés: efectivamente, las imágenes por satélite, además de artísticas, pueden resultar fundamentales en los próximos años para entender el metabolismo urbano, sobre todo en cuanto a flujos de transporte y también de información. Fijaros tan sólo en este video tan alucinante:
http://ciudadesaescalahumana.blogspot.com/2008/05/patrones-de-vuelo.html