El informe anual de seguimiento que Comisiones Obreras realiza nos presentaba ayer nuevos datos y evidencias de algo que ya sabíamos: o desacoplamos o directamente decrecimiento. Desacoplar es la recete ortodoxa, decrecimiento es la teoría imposible, no por factibilidad, sino porque directamente no entra en nuestras cabezas industriales o post-industriales, que en este caso da lo mismo. Porque después de años de esfuerzos por reducir o mantener a raya las emisiones de CO2, con bastante poco éxito, por cierto, resulta que este año las emisiones se han reducido en un 10%. ¿La razón? La crisis, sí. La brutal caida de la producción industrial ha hecho que, automáticamente hayan descendido las emisiones procedentes de la industria y, de forma indirecta, del consumo. Claro que, a pesar de esto, España sigue siendo el país industrializado donde más han crecido las emisiones en los últimos años. Podemos ver los datos en el informe completo.
Sirva esto de introducción para anunciar que Bill Clinton se ha propuesto desde su fundación hacer sombra a Al Gore en la lucha contra el cambio climático; Al Gore haciendo proselitimso y Clinton con un toque más de acción, apoyando 16 proyectos de desarrollo urbano. Así, la fundación ha lanzado la Clinton Climate Initiative (CCI) y un programa llamado Climate Positive Development Program para apoyar el desarrollo de iniciativas urbanas a gran escala que sirvan para demostrar las posibilidades de reducir las emisiones de CO2 en Melbourne (Australia), Palhoça (Brazil), Toronto y Victoria (Canada), Ahmedabad y Jaipur (India),Panama City (Panamá), Pretoria y Jonahesburgo (Sudáfrica), , Seúl, (Corea del Sur), Estocolmo (Suecia), Londres (Reino Unido) y San Francisco y Destiny Florida (Estados Unidos).
Esta es una iniciativa vinculada a algo de lo que ya tuvimos noticias en 2007, el Large Cities Climate Summit, o el C40 como se llamó entonces, y que dió las primeras noticias de la preocupación de Clinton por estos temas. En fin, aquí tenemos una iniciativa que busca su nicho en las ciudades, sobre las que el lugar común dice que son el problema y la solución al cambio climático. En mi caso, creo que son más el problema que la solución, porque la capacidad que tienen de aportar soluciones de forma autónoma es evidentemente complicada. Aún así, las tienen, lo dejé escrito por algún lado e incluso alguien ha contado 707 medidas para luchar contra el cambio climático desde la ciudad.
Hace poco tiempo ya vimos que existen otras plataformas intentando trabajar los temas del cambio climático desde el punto de vista de la morfología y el metabolismo urbano. Post Carbon Cities o Transition Towns van en esta línea.
Dejo aquí el video de presentación de la iniciativa:
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Foto obtenida de la William J. Clinton Foundation.






















Hoy me he encontrado con un post que me ha recordado a estos comentariso que hicimos hace unos meses en este post y en algún otro sobre la necesidad de plantearnos otras formas de crecer y también otras formas de medir el crecimiento o, mejor, el desarrollo.
En Francia Sarkozy se planteó hace unos meses una iniciativa de valorar un indicador alternativo al PIB; claro, esto es algo que hace al menos 3 décadas que se lleva discutiendo en la academia y hay muchas propuestas (índices de bienestar, indicador genuino de progreso, huella ecológica, etc.) pero es de las pocas veces que se ha puesto en la luz pública a ese nivel.
Total, que quería referenciar este post: http://www.worldchanging.com/archives/010627.html
En él se habla de todo esto y cómo personas reconocdas como Stiglitz o Amarty Sen (inspirador e impulsor del Índice de Desarrollo Humano, que es la propuesta más cercana a ser una alternativa al PIB)han hecho un llamamiento para explorar estos temas.