Según wikipedia, una serendipia es un descubrimiento científico afortunado e inesperado que se ha realizado accidentalmente. Sin duda, una de las palabras del año. La navegación hipertextual en Internet ha puesto de relieve la importancia de este "método científico" en la sociedad actual y sucede que, a veces, en las ciudades te topas con serendipias afortunadas. Encuentros fortuitos y casuales, no previstos y, de algún modo, ajenos al orden lógico de las cosas.
Estos días he estado en Barcelona, ciudad a la que aún le debo algún fin de semana de ocio porque llevo años visitándola exclusivamente por trabajo (tendrá que ser Paula quien me anime). Y basta un paseo improvisado (en este caso, con Raquel) para encontrar historias sugerentes al pasar una esquina mientras haces tiempo para recoger la comida.
Todo esto me llevó a empezar una serie que recoja hallazgos urbanos no intencionados.
El Plan Especial de Patrimonio Arquitectónico ha incluido diferentes edificaciones del Poblenou bajo sus figuras de protección, y algunas de estas están hoy en rehabilitación o han sido ya rehabilitadas para acoger actividades universitarias (por ejemplo, el Institute for Life Long Learning de la Universidad de Barcelona), de investigación (Universitat Oberta de Catalunya) o culturales (la Fundación Palo Alto, donde se localiza, entre otras actividades, el estudio de Javier Mariscal).





















Creo que volveré a andar en septiembre por allá. Hablamos entonces ;-)